REFLEXIONES SOBRE LA REPUBLICA VASCA INDEPENDIENTE por Iñaki Gil de San Vicente en EZPALA Ezker Abertzaleko Aldizkaria. Publicación de la Izquierda Abertzale. (Pedro Egaña,nº 2-1.esk. 20.006 Donostia) nº 2 , septiembre 1996, pp. 10-20

      2.- ¿Estado socialista?

      Pero si ya es dificil construir el propio Estado, mucho más lo es cuando ese Estado quiere ser de l@s oprimid@s. Much@s militantes abertzales se formaron en la tesis de que, como dice el documento, necesitamos un "Estado socialista". Qué nombre más lindo. Pero las dudas comenzaron en bastantes de ell@s aún antes de la quiebra soviética -"soviet" otro nombre que es usa sin saber qué quiere decir- e incluso de la famosa perestroika. ¿Dónde está el problema?

      El documento dice: "Nuestro objetivo fundamental es la creación de un Estado Socialista Vasco dirigido por la clase trabajadora de Euskadi como instrumento para alcanzar una sociedad vasca sin clases, una Euskadi auténticamente comunista; como instrumento -en suma- para nuestra total e íntegra liberación como trabajadores vascos". Sigue: "En el plano social, nuestra lucha liberadora se desarrolla y viene enmarcada desde una perspectiva revolucionaria de clase, desde la perspectiva más consciente y auténticamente revolucionaria: la 'comunista'". Acaba: "En el plano nacional, luchamos por la liberación de Euskadi desde una perspectiva 'independentista'; lo que ciertamente nos distinque de muchas otras organizaciones socialistas. Pero el abanico de corrientes pro-independentistas en nuestro país es amplio, abarcando a diferentes clases. Lo que es determinante, lo que da impronta reaccionaria o revolucionaria a tal reivindicación es su 'contenido', lo que en realidad ha condicionado a unos y otros para posicionarse en tal sentido".

      Viendo lo ocurrido en el llamado "socialismo real": ¿queremos para Euskal Herria un Estado como los que han fracasado? Se puede responder que queremos un "Estado Socialista" libre de aberraciones burocráticas. Pero es que el concepto de "Estado Socialista" ha sido tajantemente rechazado y criticado por todos los movimientos revolucionarios desde mediados del siglo XIX y sólo se impuso tras la victoria irreversible de la burocracia stalinista. La producción teórica sobre el Estado de todas las corrientes revolucionarias va dedicada a fundamentar la tesis de que la liberación humana se mide, entre otras cosas, por la descomposición y extinción del Estado. Unas, las anarquistas, pretenden destruirlo inmediatamente. Otras, las marxistas, asumiendo el mismo fin estratégico sostienen que, durante un tiempo, se necesitará el concurso de otra forma de Estado, el Estado obrero en extinción, pero nunca "Estado socialista". Sólo las reformistas rompen esta constante de rechazo sistemático.

      Hasta comienzos de los '30 no se generaliza el uso positivo de ese concepto y las contadas veces que se utiliza es negativamente. En verano de 1928 Stalin lo usa de forma aislada y el 28-XII-1928 defiende la teoría clásica sobre la radical incompatibilidad entre Estado y socialismo, insistiendo en IV-1929. Aunque el 31-XII-1931 lo cita en positivo, aún así tarda hasta el 7-I-1933, en volverlo a utilizar ya con su teoría de que el "Estado socialista" es necesario en el socialismo. Ha necesitado dos años y medio para romper con el pensamiento revolucionario, desde que el 2-VII-1930 afirmase que la URSS había entrado ya en el socialismo. El 26-I-1934 afirma el triunfo definitivo del socialismo en un sólo país, la URSS. El 10-III-1939 afirma que la URSS avanza hacia el comunismo; que el comunismo se puede construir en un sólo país y que, si el país está aislado, el Estado será necesario para defender al comunismo del cerco imperialista y del sabotaje interior. Tal afirmación negaba todas las teorías revolucionarias.

      Por diversas causas fue aceptada por todos los países socialistas con más o menos retoques y siempre con duras discusiones por el rechazo de sectores militantes que habían estudiado con más profundidad crítica las tesis enfrentadas. En la URSS fue dogmatizada con cambios de forma a la muerte de Stalin. Citamos un párrafo que ilustra su autoritarismo cogido del Manual de Economía Política de la AC de la URSS de 1975: "En la sociedad socialista, el trabajo no es aún los suficientemente productivo para asegurar la abundancia de productos que ello exige y aún no se han habituado los hombres los bastante a observar la disciplina socialista del trabajo y las reglas fundamentales de la vida en común. Hace falta el Estado, para salvaguardar y fortalecer la propiedad social, para asegurar la participación de los miembros de la sociedad en la construcción económica y cultural, en la disciplina socialista del trabajo y en el estímulo material de los trabajadores, para controlar la coordinación entre las proporciones del trabajo y las de las necesidades individuales de los miembros de la sociedad".

      ¿Es este nuestro modelo de "Estado socialista"? Se nos puede objetar que es fácil criticarlo tras su fracaso, que a toro pasado todos somos toreros. No merece la pena responder. Lo que sí hay que decir es que ni en el documento de ETA ni en ningún otro de esta Organización aparece la aceptación siquiera crítica de algo parecido a ella y como veremos al final, cuando analicemos la vigencia temporal del Estado vasco, ETA se distancia totalmente de ella.

      3.- Imposición y resistencia
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